El año pasado (2013) se inauguró por fin el AVE Madrid Alicante. Es curioso. Ha pasado tanto tiempo que ya no me parece un gran hito. Sí lo hubiera sido cuando llegué a Madrid, en 1992. Ese año nació el AVE Madrid Sevilla con la excusa de la Expo, y yo siempre soñaba que cuando estuviera listo para Alicante mis viajes de fin de semana serían mucho más cortos y llevaderos.
Qué ingenuo fui. Cómo iba a pensar que aún tardaría 21 años más.....Las 4 horas del Talgo se hubieran convertido en las actuales 2 horas y veinte minutos, y eso cada viernes por la noche y cada domingo por la tarde habría sido increible!!!!!!. De 8 horas a 4,40 cada fin de semana!!!!!
http://www.jorgemayoral.com/2010/06/desde-el-norte-hacia-el-sur-voy.html
En 1992 se podía sacar un bono de 4 viajes en Talgo por 8.000 pesetas (48€), que era algo realmente barato incluso para la época. En 1993 ya subieron el Bonocity de 4 viajes a 9.500 pesetas (57€). He encontrado un bonocity real que utilicé en febrero del 93. Hoy un sólo viaje en AVE está a unos 65€-70€ aprox.
Ya ha llovido de todo aquéllo. Solía llegar a Atocha a la vez que el Talgo. Corría al andén y me subía, en alguna ocasión cuando ya había arrancado el tren. Muchas veces iba sin billete, porque no era necesario haberlo comprado. El revisor pasaba y podías pagar en el tren. Si había sitio te sentabas y, si no, te quedabas en el bar o entre vagones. En ocasiones se atiborraba el tren de gente y hasta hacías amigos.
En una ocasión llegué un viernes a las 20:14 con el Seat Ibiza a Atocha y estaba el parking lleno. Como iba sin tiempo (el tren salía a las 20:15), dejé el coche tirado, me acerqué a la caseta del parking y le supliqué que lo metiera dentro cuando se fuera algún coche. Le dejé las llaves al hombre de la caseta y me bajé corriendo para llegar al tren. El domingo por la noche mi Ibiza estaba dentro del parking y recogí las llaves en la caseta. Esto sería impensable hoy, aunque creo que también lo era en los 90.
Pero la verdadera Alta Velocidad comenzó cuando llegué a Madrid. No sé si fue por dejar los estudios y empezar a trabajar, o por el ritmo de vida que se lleva aquí, siempre he dicho que llegar a Madrid me supuso algo parecido a subir a un tren de alta velocidad en el que llevo 22 años ya, y que cada vez mete una marcha más.
AVE, por favor, no necesito ya que vayas tan rápido. Vuelve a tardar las cuatro horitas que necesitabas para llegar a Alicante. Devuélveme el tiempo que te has llevado o, por favor, haz alguna que otra parada en las estaciones para que al menos me pueda dar cuenta de cómo el tiempo se marcha contigo.
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domingo, 6 de abril de 2014
domingo, 16 de febrero de 2014
Mi amigo Cesir
Amigos a lo largo de mis 46 años he tenido muchos. Ahora bien, amigos de verdad, de verdad, se pueden contar con los dedos de una mano. Uno de ellos es César, al que yo siempre he llamado Cesir.
Nos conocemos desde que empezamos el colegio a los 6 años, pero fue ya en BUP, con 16 años, cuando empezamos a ser amigos y a salir en la misma pandilla. Qué buena época la de "La espardeña", bareto pegado al ayuntamiento de Alicante, donde celebrábamos los cumpleaños con jarras fresquitas de sangría.
Qué bueno también el viaje de fin de curso a Ibiza (1985), a pesar de tener las fotos de nuestras novias en la habitación del hotel :-). O el viaje a Holanda donde nos hospedamos en la casa de su hermana, que vive allí (marzo 1986 en la foto de arriba).
Los años de Universidad en Alicante también fueron muy buenos. Después marché a Valencia y tras terminar los estudios pasé unos meses en Copenhague.
http://www.jorgemayoral.com/2010/02/caminando-por-la-calle-yo-te-vi.html
César me visitó un fin de semana (1990), y conocimos a la amiga Brigitte, 5 años mayor que nosotros, que nos enseñó que en Copenhague se puede salir toda la noche de marcha aunque oficialmente cierren todo a las dos. Aquí estamos en la foto en mi habitación del colegio mayor Kampsas Kollegium, en Lingby, muy cerca de Copenhague.
Después coincidimos varios años de vida profesional en Madrid hasta que Cesir volvió a Alicante. Y desde siempre nos vemos en vacaciones o algún fin de semana.
César es soñador, romántico, y motero de toda la vida, lo que le ha costado más de un susto y más de una operación en la rodilla. Siempre ha tenido novias espectaculares, a las que dejaba loquitas. Aún guardo la carta de una de ellas despidiéndose de la vida porque no podía soportar la ruptura.
César tuvo una época en la que escribía poesías. Y yo cogí una de ellas y la adapté para hacer una canción: "Tu sonrisa" (1988), que luego tocaba con el grupo Leyenda
http://www.jorgemayoral.com/2011/11/leyenda.html
Desde hace unos años Cesir es también un gran padre de familia, loco por sus dos hijos.
Cesir, mucha suerte en tu nueva aventura profesional!!!!!!! Te la mereces.
Gracias por ser mi amigo durante tantísimo tiempo.
un fuerte abrazo,
Jorge
TU SONRISA
Tu sonrisa clara
ilumina la noche
y mi mente imprecisa
intenta recordar
tanta belleza
Gracias doy al cielo
por haber conocido el amor
una vez se instala en tu corazón
va siempre contigo
No cierres los ojos
no muevas los labios
no gastes palabras
en vano
ven a mi con tu sonrisa
y dame tu mano
Brilla el sol
en la mañana
y con tus cabellos
quiere competir
y no sabe que
no puede hacer nada
Llueve
gotas muy frías
pero tu sonrisa
me hace respirar
un nuevo día
No cierres los ojos
no muevas los labios
no gastes palabras
en vano
ven a mi con tu sonrisa
y dame tu mano
domingo, 6 de mayo de 2012
Bailar Pegados
Hoy creo que ha llegado el momento de contar uno de mis secretos inconfesables, de esos que no se pueden decir en las conversaciones normales con amigos o compañeros de trabajo, de esos que sólo conocen los más íntimos..........soy seguidor del Festival de Eurovisión.
Cuando era pequeño me gustaba puntuar del 1 al 10 todas las canciones y tener mi canción favorita. Cuando apareció el vídeo grababa siempre el festival en mi vídeo VHS y luego podía ver las canciones tantas veces como quería.
Pero Eurovisión no sólo eran las canciones. Me atraía esa sensación de que toda Europa estaba unida durante el tiempo que duraba el festival, creando algo grande a través de la música. Me atraía conocer los países, los idiomas, la puesta en escena, las votaciones, las banderas, la repetición de la canción ganadora,...
En los años 70 y 80, que no había internet, ni facilidad para los españoles de salir al extranjero, el festival me proporcionaba conexión con un mundo que estaba esperándome, lejos de Alicante. Después, en los años 90 tuve la gran suerte de trabajar y vivir en Copenhague y en Viena y, de alguna manera, ver cumplido ese sueño. Visto con perspectiva, llevaba conmigo cierto complejo de español pobre y paletillo, un sentimiento de inferioridad heredado de generaciones anteriores.
En 1991 Sergio Dalma, un cantante entonces desconocido, salió comiéndose el escenario de Roma, desde el principio, sin nervios, sin complejos, y con una preciosa balada llamada Bailar Pegados.
Bailar pegados fue algo más que una excelente interpretación. Bailar Pegados fue un punto de inflexión, fue pasar el testigo a una nueva generación de españoles capaces de destacar en cualquier ámbito, de creerse capaces de conseguir todo lo que se propusieran, sin complejos ante nadie, y destacando por su esfuerzo, su compromiso y su profesionalidad.
Así es como veo yo Eurovisión, algo más que un festival,...pero claro, ese secreto no se puede contar más que a amigos íntimos.
Bailar de lejos no es bailar
es como estar bailando solo
tú bailando en tu volcán
y a dos metros de ti
bailando yo en en polo
probemos una sola vez
bailar pegados como a fuego
abrazados al compás
sin separar jamás
tu cuerpo de mi cuerpo
bailar pegados es bailar,
igual que baila el mar
con los delfines
corazón con corazón
en un solo salón
dos bailarines
abrazadísimos los dos
acariciándonos
sintiéndonos la piel
nuestra balada va a sonar
vamos a probar
probar el arte de volar
bailar pegados es bailar
bailar pegados es bailar
es bailar.
Cuando era pequeño me gustaba puntuar del 1 al 10 todas las canciones y tener mi canción favorita. Cuando apareció el vídeo grababa siempre el festival en mi vídeo VHS y luego podía ver las canciones tantas veces como quería.
Pero Eurovisión no sólo eran las canciones. Me atraía esa sensación de que toda Europa estaba unida durante el tiempo que duraba el festival, creando algo grande a través de la música. Me atraía conocer los países, los idiomas, la puesta en escena, las votaciones, las banderas, la repetición de la canción ganadora,...
En los años 70 y 80, que no había internet, ni facilidad para los españoles de salir al extranjero, el festival me proporcionaba conexión con un mundo que estaba esperándome, lejos de Alicante. Después, en los años 90 tuve la gran suerte de trabajar y vivir en Copenhague y en Viena y, de alguna manera, ver cumplido ese sueño. Visto con perspectiva, llevaba conmigo cierto complejo de español pobre y paletillo, un sentimiento de inferioridad heredado de generaciones anteriores.
En 1991 Sergio Dalma, un cantante entonces desconocido, salió comiéndose el escenario de Roma, desde el principio, sin nervios, sin complejos, y con una preciosa balada llamada Bailar Pegados.
Bailar pegados fue algo más que una excelente interpretación. Bailar Pegados fue un punto de inflexión, fue pasar el testigo a una nueva generación de españoles capaces de destacar en cualquier ámbito, de creerse capaces de conseguir todo lo que se propusieran, sin complejos ante nadie, y destacando por su esfuerzo, su compromiso y su profesionalidad.
Así es como veo yo Eurovisión, algo más que un festival,...pero claro, ese secreto no se puede contar más que a amigos íntimos.
Bailar de lejos no es bailar
es como estar bailando solo
tú bailando en tu volcán
y a dos metros de ti
bailando yo en en polo
probemos una sola vez
bailar pegados como a fuego
abrazados al compás
sin separar jamás
tu cuerpo de mi cuerpo
bailar pegados es bailar,
igual que baila el mar
con los delfines
corazón con corazón
en un solo salón
dos bailarines
abrazadísimos los dos
acariciándonos
sintiéndonos la piel
nuestra balada va a sonar
vamos a probar
probar el arte de volar
bailar pegados es bailar
bailar pegados es bailar
es bailar.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Sirena del mar
Era el verando de 1989. Tras casi 5 años de salir con Susana había llegado el final. Sabía que tarde o temprano sucedería pero para un alma sensible y soñadora como era la mía a los 22 años era un trago muy duro de pasar.
Sentado en la terraza de mi apartamento en La Albufereta, con la luz de la luna reflejándose en el mar y las olas rompiendo justo enfrente, me di cuenta de que en esta tierra era imposible encontrar un amor puro y verdadero, porque las personas estábamos llenas de imperfecciones.
Pensé entonces que ese amor platónico que yo buscaba no podía ser una mujer al uso, tendría que estar en ese mar que tenía delante, e imaginé una sirena que salía por la noche, me recogía, me paseaba, me cuidaba y me quería, y cuando el sol comenzara a salir, se escondería para que nadie nos viera y así el amor no se corrompiera con la rutina del día.
Con mi guitarra en la mano empecé a escribir una canción que sería la balada más bonita del grupo Leyenda: sirena del mar
SIRENA DEL MAR
Sirena del mar
acariciando el cielo azul
estrella fugaz
destello de oro y tú
tendida en mis brazos
me vas susurrando
dulces palabras de amor
Sirena del mar
perla invisible de coral
mi flor de cristal
reina del bien y el mal
la magia en tus labios
me está enamorando
Diosa de la eternidad
Diosa de la eternidad....
Rompe el cielo niña
qué puede pasar...no sé
que caiga una estrella
y que me ilumine
y te alumbre a tí también
y todo el universo se rinda a tus pies
Sirena del mar
duermes con el amanecer
violeta estará
el horizonte al verte
y yo esperaré
al anochecer
y que tu cuerpo abrigue mi piel
y que tu cuerpo abrigue mi piel
Sentado en la terraza de mi apartamento en La Albufereta, con la luz de la luna reflejándose en el mar y las olas rompiendo justo enfrente, me di cuenta de que en esta tierra era imposible encontrar un amor puro y verdadero, porque las personas estábamos llenas de imperfecciones.
Pensé entonces que ese amor platónico que yo buscaba no podía ser una mujer al uso, tendría que estar en ese mar que tenía delante, e imaginé una sirena que salía por la noche, me recogía, me paseaba, me cuidaba y me quería, y cuando el sol comenzara a salir, se escondería para que nadie nos viera y así el amor no se corrompiera con la rutina del día.
Con mi guitarra en la mano empecé a escribir una canción que sería la balada más bonita del grupo Leyenda: sirena del mar
SIRENA DEL MAR
Sirena del mar
acariciando el cielo azul
estrella fugaz
destello de oro y tú
tendida en mis brazos
me vas susurrando
dulces palabras de amor
Sirena del mar
perla invisible de coral
mi flor de cristal
reina del bien y el mal
la magia en tus labios
me está enamorando
Diosa de la eternidad
Diosa de la eternidad....
Rompe el cielo niña
qué puede pasar...no sé
que caiga una estrella
y que me ilumine
y te alumbre a tí también
y todo el universo se rinda a tus pies
Sirena del mar
duermes con el amanecer
violeta estará
el horizonte al verte
y yo esperaré
al anochecer
y que tu cuerpo abrigue mi piel
y que tu cuerpo abrigue mi piel
sábado, 5 de noviembre de 2011
Leyenda
![]() |
| Jorge guitarra, Pepe bajo, Luis batería y kike teclados. 22 abril 1988 Puerta de Hierro |
Leyenda fue una parte muy importante en mi vida en aquellos años. No tocábamos versiones, solo canciones compuestas por nosotros, y eso suponía que estuviéramos constantemente dándole vueltas a las melodías, cómo mejorarlas, cómo meter arreglos, letras que encajaran mejor, etc.
Fue una época realmente bonita. Y lo que es más curioso. Sin saber nada de música y ensayando solo los sábados, conseguimos un repertorio de unas doce o trece canciones, que nos permitió tocar dos veces en Puerta de Hierro, clásico bar de copas de Alicante y único durante mucho tiempo en el que se podían hacer directos. También tocamos una vez en La Tercera Ola, otro pub que duró muy poco.
Nos entrevistaban en las radios locales, incluso en los 40 principales, salíamos en el Información de Alicante como si fuéramos "alguien", pegábamos carteles de nuestras actuaciones por todo el "barrio", en fin, que nos sentíamos algo importantes. Que vida tan divertida!!!!!!
He de decir que en aquella época no había las facilidades de ahora ni para grabar ni para promocionarse. Y por supuesto, nos faltaba rodaje y profesionalidad. Pero nuestras canciones no eran del todo malas. Si las coge un buen arreglista y las graba en condiciones podríamos haber tenido algún éxito..quién sabe!!!!!!
No tengo ninguna grabación digitalizada que pueda subir a internet, tendría que recuperar alguna cinta de casette y pasarla a digital, pero mi tiempo es escaso actualmente para hacerlo.
Sin embargo, sí me acuerdo de alguna de nuestras canciones por lo que me es posible dejar al menos la letra. Dejo una de mis preferidas, por el ritmo y la fuerza que tenía, compuesta por Sergio, que al igual que yo, tocaba la guitarra, componía y cantaba. En algún otro post escribiré una mía.
Fuimos leyenda!!!!!!!!!!
SI TÚ NO ESTÁS
Han tocado las doce en los relojes de la ciudad
y se ha estrellado la luna en tu retrato
y no hago más que pensar
qué solo estoy...qué solo estoy..
si tú no estás.....si tú no estás, hoy aquí, a mi lado.
Has dejado las llaves y el pendiente que te regalé
con un sobre cerrado a mi nombre
que no me atrevo a abrir
por lo que pueda decir....por lo que pueda decir...
si tú no estás.....si tú no estás, hoy aquí.
si tú no estás.....si tú no estás, hoy aquí, a mi lado.
Y no hago más que pensar que puedas olvidar lo que pasamos tú y yo
cerrando la habitación no escapará el dolor tampoco el eco de tu voz
y no hago más que pensar..........
qué solo estoy qué solo estoy hoy yo
qué solo estoy qué solo estoy hoy yo
si tú no estás.....si tú no estás, hoy aquí.
si tú no estás.....si tú no estás, hoy aquí, a mi lado.

sábado, 10 de septiembre de 2011
It´s over
El verano llegó y se fue
parece que apenas duró un día
pero se acabó,
y qué puedo hacer yo?
se acabó, se acabó, se acabó todo
se acabó, todo se acabó ya
y la forma en que me miras
ni siquiera refleja que estoy mal
cuando te alejas del mar
y el sol dice adiós
ya no hay mucho de que hablar
me siento mal, mal, mal
todo se acabó
Cada año, cuando se acaban las vacaciones de verano, se me engancha en la cabeza esta preciosa canción de Electric Ligth Orchestra: It´s over (1977). Y con ella, los recuerdos de aquellos larguísimos veranos que empezaban con las hogueras de San Juan y terminaban a mediados de septiembre, con las fiestas de San Juan Pueblo.
Alicante ciudad quedaba desierta y toda la marcha se desplazaba a la Playa San Juan. Nombres como Tate Guate, Voy Voy o Copity quedarán para siempre marcados en la historia del ocio y diversión de una generación.
La pandilla de amigos tumbados por las noches en formato dominó sobre las duras mesas de cemento de ping-pong de Rocafel, en la Albufereta, contemplando la luna de verano y las estrellas, relatando las historias de la última juerga, contando chistes verdes y de "mariquitas", o simplemente riendo y riendo de cualquier cosa que se nos ocurriera.
Los "guateques" en el apartamento de Jordi Sánchez-Navas o de mis primos Tuto y Rorina (mención especial al "guateque catastrófico", cuando sus padres llegaron a mitad y nos pillaron bailando lentas bien pegados y sin camisa -los chicos-, y eso les pareció una orgía quinceañera), la barra libre de los viernes de Jarcha (por 300 pesetas, todo el garrafón que quisieras y esperando la media hora de lentas para sacar a bailar a la primera que pilláramos), la playa, el primer amor, los celos, las broncas de tu padre, y un sinfín de hermosos recuerdos de una adolescencia feliz.
Mi amigo del alma Hésu, que venía de Madrid todos los veranos, fanático seguidor de la ELO, y por quien conocí esta canción, y el resto de amigos de la pandilla: Toni, Enrique Marco, Enrique Fallos, Alfonso, Pedro de Cico, Julio el pollo, Javi Capullo, Javi Cipote, Carlos Mangaroca, Jonas y Per, Virginia, Elena, Silvia, Patricia, M. Carmen, Susana y Cristina, y muchos y muchas más cuyos nombres no logro recordar ya. Todos forman parte de mi adolescencia. Con la mayoría perdí el contacto. Ojalá les vaya bien.
Los veranos de ahora nada tienen que ver con aquéllo, pero siguen teniendo magia: dormir, comer, salir con amigos, estar con la familia, jugar y disfrutar con las niñas, arreglar la casa y un sinfín de cosas que no puedes hacer durante la dura lucha diaria del resto del año. Son cosas simples, básicas, primarias. Y en ellas reside la felicidad cuando eres adulto.
Dejo enlace al vídeo y la letra de la canción. El verano "it´s over". Comienza el nuevo curso. Comienza la batalla. A por ello!!!!!
http://youtu.be/ht8JDbWUM1E
Summer came and passed away,
Hardly seemed to last a day,
But it's over,
And what can I do.
Music playin' in the air,
Silence on a darkened stair,
Cos it's over,
And what can I do.
It's over, It's over, all over,
It's over all over now,
And the way you looked
Don't even mean I'm down.
(It's over)
When you kick out the sea
And the sun says goodbye
There is nothing much to speak of.
(Getting down, down)
(It's all over)
(Getting down, down, down)
(Hurry baby, it's all over now, rose up to see)
Lookin' over sunny days,
(Searchin', searchin')
Searchin' for the righteous wave,
'Cos it's over,
All gone, what can I do
Lookin' from the distant shore,
(Distant shore)
You ain't sailin' by no more,
'Cos it's over,
(It's over)
And what can I do.
martes, 15 de junio de 2010
El sur
Desde el norte hacia el sur
voy siguiendo las estrellas,
te podrías venir tú
hacia el sur, hacia el sur si quisieras.
Los colores cambiarán
donde nace el arco iris,
nena déjate arrastrar,
junto a mí hacia el mar, hacia el mar.
En el tren que va hacia el sur,
en el tren que va hacia el sur,
hoy lo gris se vuelve azul,
en el tren que va hacia el sur.
Tú y yo podremos ver
espejismos en las dunas.
Luego, al anochecer,
te amaré, te amaré con la luna.
Otra bella canción de los ochenta rescatada del olvido. Se trata de El Sur, del grupo 091. Esta canción representaba muchas cosas especiales para alguien como yo, que trabajaba en Madrid y se iba casi todos los fines de semana a Alicante, donde estaba mi casa, mi familia, mis amigos,...en definitiva, mi vida
Llegaba el fin de semana y cogía el tren hacia el sur, siguiendo las estrellas. Lo gris se volvía azul, el color del cielo de mi tierra. Se respiraba la alegría, la magia, la libertad, a medida que el Talgo se iba acercando al mar en un viaje que comenzaba el viernes a las ocho de la tarde y terminaba a las doce de la noche. Llegaba a casa en diez minutos, saludaba a mis padres y salía hasta las tres o tres y media, hora en la que me tenía que retirar porque no aguantaba más.
El sábado comía la paellita con mis padres, dormía una siesta de tres horas y me preparaba para la cena de amigos y gran juerga del sábado noche. Llegaba a casa sobre las seis, dormía hasta la la una, desayunaba algo, comía poco, y a las seis de la tarde el tren de vuelta para Madrid. Directo al piso compartido, y el lunes, al trabajo otra vez. Y así desde el año 92, cuando empecé a trabajar en Madrid hasta comienzos del siglo XXI.
Visto con los ojos de ahora, podría parecer un cansancio de vida, una locura, algo imposible de llevar. Pues nada más lejos de la realidad. No había nada más emocionante, nada más excitante, nada que me produjera más felicidad, que coger ese tren que me llevaba al sur, que me llevaba al mar, siguiendo las estrellas.
martes, 16 de febrero de 2010
Caminando por la calle yo te ví
caminando por la calle yo te ví
caminando por la calle yo te ví
y un día yo me enamoré de tí
y un día yo me enamoré de tí
Era el verano de 1990. Estaba en Copenhague. Había empezado a trabajar en una pequeña empresa de desarrollo de software a través de un intercambio universitario, tras terminar 5º de Informática de Getión en la Universidad Politecnica de Valencia. Aquéllo era una experiencia en toda regla. Irme seis meses de España, dejando familia y amigos, significaba dejar todo atrás y comenzar una nueva vida. Seis meses de antes era un tiempo infinito.
Al principio lo pasé francamente mal. Me metieron en una habitación sótano con cucarachas en la alfombra en una casa compartida de jóvenes daneses un poco hippies, que fumaban todos los días marihuana de su propio jardín. Conseguí que me cambiaran provisionalmente de habitación. Me dejaron otra con cama de agua. Empecé a tener pesadillas. Las cuatro paredes se iban acercando hasta llegar a aplastarme. Me desperté en la noche gritando HELP! HELP!.
Creo que fueron las tres semanas peores de mi vida, sin nadie a mi lado, intentando desenvolverme en inglés en un país lejano, intentando entender lo que me pedían en el trabajo, intentando buscar un nuevo alojamiento en el que me sintiera un poco mejor. Finalmente, conseguí traslado a un colegio mayor: Kampsas Kollegium, en Lingby, a unos 20 km de Copenhague, y empece a salir del agujero negro en el que estaba.
Uno de esos días de verano estábamos en la oficina trabajando, tenían la radio encendida, y empezó a sonar una canción en español que nunca había oído antes:
caminando por la calle yo te ví
caminando por la calle yo te ví
y un día yo me enamoré de tí
y un día yo me enamoré de tí
No sé que fue, pero una enorme felicidad me invadió. Había pasado lo peor. Volvía a ver la luz. Tenía por delante todo un mundo por descubrir. Un mundo a mis pies que me estaba esperando. Desde entonces, todo cambió y la experiencia de Copenhague fue una de las más felices de mi vida.
Por todo aquéllo, esta canción quedó íntimamente ligada a la felicidad, no necesita más explicaciones, no hay palabras que puedan describir el sentimiento. Cómo dos frases tan simples pueden tener tanta fuerza, cómo pueden decir tanto con tan poco.
Hoy se las he cantado a Iciar y a Nuria. Me miraban fijamente, sonriendo, como diciendo: mi papá está loco. Ese mismo sentimiento ha vuelto después de casi 20 años, tal vez con algo de nostalgia pegada al recordar aquél tiempo, pero con las mismas ganas y con la misma fuerza.
Iciar, Nuria: sois mi vida, mi felicidad. Tenéis toda la vida por delante, y espero disfrutar gran parte de ella con vosotras.
y un día yo me enamoré de tí
y un día yo me enamoré de tí
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