
Hay veces en las que uno no actúa bien y lo sabe. Has hecho algo por puro placer y has traicionado a la persona que más te quiere.
Puede que haya gente que lo lleve bien, que piense que es sólo "una canita al aire", que no tiene importancia, que ha sido un momento de debilidad, que es normal a veces no poder controlarse, que es muy fácil dejarse llevar, que le pasa a todo el mundo, que somos de carne y hueso,...
Pero yo no puedo dejar las cosas así, como si no hubiera pasado nada. Han sido sólo unas horas, pero en todo momento he estado pensando que hacía mal, que estaba traicionándote, que con quien tenía que estar era contigo.
Como no tengo valor de decírtelo a la cara, voy a aprovechar estas líneas para acallar mi conciencia:
Iciar, espero que me puedas perdonar por haber salido al cine hoy viernes con tu madre después de tantos meses. Tu padre, que no puede dejar de pensar en tí.