viernes, 16 de diciembre de 2011

20 años en Madrid

No puede ser verdad. No puede ser verdad. Voy a echar cuentas otra vez. Me instalé en Madrid en diciembre de 1991, dado que empezaba a trabajar el 2 de enero de 1992. Eso supone que llevo en Madrid...2001, 10 años, 2011, 20 años. Sí, es verdad, son 20 años en Madrid!!!!!!!!!!!!!!

Voy a repasar las ciudades donde he vivido: 21 años en Alicante (1967-1988), 2 años en Valencia (1988 - 1990), 6 meses en Copenhague (1990), 6 meses en Valencia (1991), 3 meses en Viena (1991), y....20 años en Madrid (1991 - 2011).

Y los pisos por los que he pasado en Madrid, todos de alquiler salvo el actual: Luis Cabrera, barrio prosperidad (1991-1993), Av. Moratalaz, barrio Moratalaz (1993-1997), Clara del Rey (1998), Oslo, barrio Las Rosas (1998-2005), Monasterio Guadalupe, barrio Montecarmelo (2005-2011).

Y mis trabajos en Madrid: Decision Support System (1992), Arthur Andersen (1992-2001), Endesa (2001-2011).

Siempre he dicho que desde que llegué a Madrid el tiempo empezó a ir más rápido, que fue como coger un tren de alta velocidad del que ya no sabía ni podía ni quería bajarme. Siempre he dicho que vine para estar 3 o 5 años y luego volver. Y lo seguía diciendo después de pasar tantos años.

Recuerdos? claro muchísimos. mis amigos, mis compañeros de trabajo, mis compañeros de piso, muchas fiestas, mucho trabajo, muchas risas,...

Lo bueno de Madrid, que nunca te sientes un extraño, que aunque seas de fuera, la ciudad te acoge como si hubieras nacido en ella. Y, por supuesto, las oportunidades y el nivel profesional nada tienen que ver con mi querido Alicante. Lo malo de Madrid, que somos demasiados en tan poco espacio, el ritmo desenfrenado al que se vive y el frío del invierno, que para alguien que viene del mar, no acaba de acostumbrarse nunca.

Madrid es mi ciudad de adopción. Mis hijas son madrileñas. Pero por más que he intentado hacerme del Real Madrid o del Atleti,...no ha podido ser. Sigo siendo del Hércules. :-)

Dejo este vídeo como homenaje a Madrid en mi 20 cumpleaños aquí.




Allá donde se cruzan los caminos
donde el mar no se puede concebir
donde regresa siempre el fugitivo
pongamos que hablo de Madrid

donde el deseo viaja en ascensores
un agujero queda para mí
que me dejo la vida en sus rincones
pongamos que hablo de Madrid

las niñas ya no quieren ser princesas
y a los niños les da por perseguir
el mar dentro de un vaso de ginebra
pongamos que hablo de Madrid

los pájaros visitan al psiquiatra
las estrellas se olvidan de salir
la muerte viaja en ambulancias blancas
pongamos que hablo de Madrid

el sol es una estufa de butano
la vida un metro a punto de partir
hay una jeringuilla en el lavabo
pongamos que hablo de Madrid

cuando la muerte venga a visitarme
que me lleven al sur donde nací
aquí no queda sitio para nadie
pongamos que hablo de Madrid

domingo, 11 de diciembre de 2011

El mundo futuro

Y aquí seguimos con las mismas ganas de soñar
Plantando flores sobre hierba artificial
Pariendo clones, suplicando amor
Paseando al perro del balcón al salón
Y aquí seguimos con las mismas ganas de soñar


Y aquí seguimos, un año más. El 2011 entra en su recta final. El tiempo sigue pasando a toda velocidad. A Madrid ya ha llegado el invierno, con frío, niebla y lluvia.

Y aquí seguimos en esta ciudad, que bien podría ser cualquier otra, porque vivimos en nuestro barrio residencial, cogiendo una autopista para ir a trabajar y otra para sacar a las niñas al centro comercial. Estamos solos entre los muchos millones que vivimos en esta ciudad.

Y aquí seguimos con las mismas ganas de soñar. Trabajando durante la semana sin tiempo para nada más. Y jugando en casa con las niñas y volviéndolas a llevar a otro centro comercial, donde coincidimos casualmente con el resto de Madrid, que ha pensado hacer algo similar.

Y nuevamente ponemos el belén y el árbol de Navidad, porque ha vuelto a pasar un año más. Y nos desearemos todos mucha felicidad para la Navidad y un año lleno de ilusíones, donde plantaremos flores sobre hierba artificial.

Y al menos las ves que crecen felices y eso te hace respirar, porque por lo demás, no hay nada más, que trabajar y trabajar y el fin de semana jugar con las niñas y llevarlas a algún centro comercial donde puedan respirar el aire de la ciudad.






Deme una habitación
con vistas al ascensor
que con la polución
me cuesta el aire de la ciudad
mándame un fax de pasión

Cuando se acueste el sol
te llevaré a bailar
a la disco virtual
y sobre el mar te voy a enseñar
un paso o dos
de flamenco trans

Y aquí seguimos con las mismas ganas de soñar
Plantando flores sobre hierba artificial
Pariendo clones, suplicando amor
Paseando al perro del balcón al salón
Y aquí seguimos con las mismas ganas de soñar

Véndame usted un condón
con luces y algún sabor
quiero que tenga zoom
y algún sistema para aumentar
mi potencial de semental