lunes, 18 de enero de 2010
Bendita tu luz
Bendito el lugar y el motivo de estar ahí
bendita la coincidencia
bendito el reloj que nos puso puntual ahí
bendita sea tu presencia
Hoy ha sido un gran día: domingo, 17 de enero de 2010.
Me he levantado cuando Iciar me ha llamado desde su habitación para que la levantara. Nuria, que desde después de Reyes duerme en la misma habitación que Iciar, estaba ya de pie en su cuna también. Les he preparado el desayuno. Un bibe de 300 ml a Nuria con 3 cucharadas de cereales y un batido de vainilla a Ichi.
Bendito Dios por encontrarnos en el camino
y de quitarme esta soledad de mi destino
Después he tostado 2 barritas de un pan de pueblo que compré ayer en Mercadona y me he preparado un café con leche. A las 10 hemos puesto y grabado unos dibujos de los Osos amorosos, serie favorita de Iciar en esta época, como lo fue Pocoyó, Mickey Mouse y Caillou, según se ha ido haciendo mayor.
Bendita la luz, bendita la luz de tu mirada
Bendita la luz, bendita la luz de tu mirada desde el alma
Cuando se ha levantado Iciar, hemos vestido a las niñas, nos hemos arreglado y hemos salido a un nuevo centro comercial, esta vez en Tres Cantos, por variar un poco. El día es frío y lluvioso en Madrid, y no se puede hacer vida en la calle. Les hemos montado en un mini-tiovivo y en un helicóptero de los que se mueven con 1 euro y les hemos dado de comer en el Burguer King- Luego se han dormido la siesta en sus respectivos carritos, y hemos podido comer tranquilos en un restaurante italiano.
Benditos ojos que me esquivaban
simulaban desdén, que me ignoraban
y de repente sostienes la mirada
dorón diri, dorón diri dirí
Al despertarse las niñas hemos vuelto a casa, y hemos pasado la tarde en el salón. El hércules ha empatado a 4 en el campo del Rayo. Esta vez sí que subimos. Iciar ha estado viendo pisos en internet, uno de sus hobbies favoritos. He instalado una impresora que tenía en el trastero desde hace 2 años, he reforzado la cerradura de la puerta con unos tornillos nuevos, he quitado los alfileres a unas camisas que compré en las rebajas del Corte Inglés, y he jugado en la alfombra con las niñas.
Gloria divina de esta suerte de buen tino
de encontrarte justo ahí en medio del camino
gloria al cielo de encontrarte ahora
llevarte mi soledad y coincidir en mi destino
Para acabar el día, hemos acostado a las niñas y hemos cenado una lubina al horno con patatas asadas riquísima que ha cocinado Iciar. Ahora, con la tranquilidad de la noche, me he puesto a escribir este post.
Bendito Dios por encontrarnos en el camino
y de quitarme esta soledad de mi destino
Bendita la luz, bendita la luz de tu mirada
Bendita la luz, bendita la luz de tu mirada desde el alma
Hoy Iciar está otra vez con nosotros después de haber sido hospitalizada por una infección en el oído. Hoy vuelvo a valorar la bendita monotonía de la vida, tras haber estado de hospital a colegio, de colegio a casa, de casa a hospital. Hoy la casa vuelve a tener vida, la vida de una familia normal, que trabaja todos los días y que tiene que criar a dos niñas pequeñas. Hoy Iciar vuelve a llenar la casa con su luz.
Iciar, bendita tu luz!!!!!
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
