domingo, 27 de diciembre de 2009
Se acaba una década
Sí, ya está aquí el 2010. Eso significa que ha pasado una década del siglo XXI. ¿Cómo puede ser? 10 años de mi vida que han volado a velocidad de vértigo, más rápidos que nunca, como si me hubiera subido a un tren de alta velocidad del que ya no es posible bajarse.
Es imposible resumir aquí lo que ha pasado en diez años, pero voy a hacer memoria de lo más relevante.
En el año 2000 empezé a salir con Iciar
En el 2001 dejé Arthur Andersen y me fui a Endesa
En el 2002 empecé el PDD en el IESE
En el 2003 me casé y me dieron las llaves de mi casa de Alicante
En el 2004 viajamos mucho, como toca cuando eres recién casado
En el 2005 me dieron las llaves de mi casa de Montecarmelo en Madrid
En el 2006 nació mi hija Iciar y, con ella, mi vida dejó de ser mía para pasar a ser de ella
En el 2007 me ascendieron en Endesa y dediqué todo mi tiempo libre a Iciar
En el 2008 nació mi hija Nuria y dediqué todo mi tiempo libre a Iciar, que estaba algo celosilla (a Nuria también le dediqué algo, pero cuando Iciar no me veía)
En el 2009 entró a trabajar con nosotros Karina como interna, y eso hizo que algún viernes pudiera salir a cenar con mi mujer: qué gran logro!!!!
En fin, que todo se ha pasado en un abrir y cerrar de ojos y, sin embargo, es mucho lo que ha cambiado en mi vida. Así, pensando un poco en cómo comencé la década y cómo la termino, voy a repasar los principales cambios:
- de tener 32 a tener 42 (buff, mejor no pensarlo)
- de vivir de alquiler en un ático con 90m2 de terraza, a vivir en una casa en propiedad, pequeña, y sin terraza (yo que era pro-alquiler y anti-hipoteca, y ahora con 2 casas en propiedad e hipotecadas)
- de viajar mucho a no viajar casi nada (menuda pereza moverse con las niñas, los carritos de las niñas, las bolsas de las niñas, las cunas de viaje de las niñas, los juguetes de las niñas,... y un quinto de maleta de mi mujer que tengo derecho a usar )
- de tener mucho tiempo para mí (leer, ir al cine, quedar con amigos,...) a no tener tiempo más que para ellas (las niñas, claro)
- de salir de juerga todos los sábados, quedando con amigos, a no salir nunca por las noches, y no viendo casi nada a los amigos (salvo alguna merienda con los niños de todos, que prácticamente equivale a no ver a los amigos)
- de levantarme muy muy tarde a madrugar muy muy pronto (que bonito es aprovechar el día)
- de trabajar muchas horas a seguir trabajando muchas horas (vaya por Dios, en esto resulta que nada ha cambiado)
Ah!, pero no hay de qué preocuparse, porque aunque parezca que el cambio de vida en estos diez años ha sido a peor, no es así,...como dice todo el mundo,....COMPENSA!!!!!!!! y yo me pregunto...dónde está la compensación, que no la veo? será en una vida futura?
Bueno, no nos pongamos trágicos. La realidad es que ya no te imaginas la vida sin tus niñas.Y hay que reconocer que es una "pasada" la sensación de llegar a casa después de un duro día de trabajo, y que tus niñas salgan a la puerta a recibirte, una gritando "papi" y saltando a tus brazos, y la otra lanzando grititos y gateando hasta que llega a tus pies y trepa por el pantalón para que la cojas.
Una en cada brazo nada más llegar a casa. Es el mejor momento del día...
Madre mía, sí que ha cambiado la vida en estos años.
FELIZ 2010 y mucha salud y alegría para la próxima década.
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