Tenía claro, eso sí, que no quería tratar temas profesionales, ni tan siquiera temas de actualidad, política o economía. Era una forma de evasión, un medio nuevo donde expresar sentimientos íntimos, y aunque lo hacía abierto al mundo, nunca pensé que le interesara a nadie más que a mis familiares o a mis hijas cuando se hicieran mayores.
Sin embargo, y desde el principio, empecé a tener visitantes no esperados. Un peruano que desde Cuzco deja un comentario, un amigo del colegio mayor al que no había vuelto a ver, gente anónima que le gusta un post y lo dice, y hasta un ruso desconocido que frecuenta periódicamente el blog. Y es que se puede ver la procedencia de los accesos, y alguien me visita desde Rusia, concretamente accede desde la página ww.yandex.ru ¿Pero cómo puede ser que a un ruso le interese mi vida?
Mucha gente cae en el blog por casualidad, porque está buscando algo en concreto que coincide con frases que he escrito y que Google posiciona en su buscador. Desde que comencé a escribirlo, hace poco más de 3 años, se han visto un total de 5.667 páginas. Me parece increible esto de internet, y eso que me toca de cerca por mi profesión.
Pero lo más gracioso es que durante la comida de trabajo que hicimos por Navidad y, con alguna copita de más, algún pajarito me comentó que mi blog es más famoso en Endesa de lo que me podía pensar. Que hay gente que periódicamente lo ve y nunca me ha dicho nada. Está claro que cuando uno se relaciona en un entorno profesional proyecta una determinada imagen, seguro que muy alejada de las cosas que salen en este blog. Debe ser curioso para mucha gente, que me ve tan serio con traje y corbata, imaginarse que soy el mismo que escribo luego tantas cosas ñoñas.
Por favor, no te quedes solo leyendo, anímate a poner algún comentario en el blog, aunque sea anónimo.
Un beso fuerte y un abrazo para mis compis de Endesa.
Paso más tiempo con vosotros que con mi familia.
Os quiero a todos.
Jorge





