Uno se cree que las mató el tiempo y la ausencia
Pero su tren vendió boleto de ida y vuelta
Son aquellas pequeñas cosas que nos dejó un tiempo de rosas
en un rincón, en un papel o en un cajón.
Como un ladrón te acechan detrás de la puerta
Te tienen tan a su merced como hojas muertas
que el viento arrastra allá o aquí, que te sonríen tristes y
nos hacen que lloremos cuando nadie nos ve.
En recuerdo de la fiesta de Bugatti del 30 de noviembre de 1984.
Han pasado 30 años y todo se me ha aparecido como si hubiera sido ayer.
Algo quedó pendiente. lo habré soñado o fue real? Me he sentido muy bien
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