¿Qué pasó un día como hoy hace un año? ¿alguien se acuerda? En mi caso, no creo que la foto cambie demasiado respecto a lo que ha sido mi día hoy: levantarme sobre las siete, llevar a Iciar al cole sobre las ocho y media, trabajar de nueve a dos y media, comer, trabajar de cuatro y media a ocho y media, y a veces más, jugar con las niñas de nueve a diez, cenar y leer un poco hasta la hora de acostarme, sobre las doce. Y así un día y otro, y otro, y otro,...
Desde que tengo uso de razón me ha preocupado el paso del tiempo. En el colegio solía poner la fecha del día cuando tomaba apuntes. Aún recuerdo que una vez pensé: voy a recordar este momento, y escribí una fecha que debía ser algo así como 9/10/78. No tenía más de 12 años, y un año duraba un siglo.
En otra ocasión, cuando acabamos COU (año 85) pensé que ya me estaba haciendo muy mayor y me horrorizaba que, a partir de entonces, se irían acumulando orlas de nuevas promociones por encima de la mía en la pared del colegio, tal y como le había pasado a mi hermana doce años atrás, cuya orla iba siendo arrinconanda por una nueva orla cada año.
Cuando me fui a Dinamarca por seis meses, tenía 23 años, y era como si abandonara el planeta durante una eternidad. Me despedí de mis amigos como si no fuera a volver a verles el resto de mi vida. Y ni siquiera me iba por un año.
Cuando llegué a trabajar a Madrid, en el año 92, el concepto del tiempo empezó a cambiar definitivamente. Fue como subir en un tren de alta velocidad donde el tiempo no tenía parada. Un año empezaba a durar muy poco.
Un pensamiento que me venía a la cabeza con frecuencia es que cumpliría 33 años, la edad de Jesucristo, en el año 2000. Lo veía como algo muy muy muy lejano, como que tardaría muuuuucho en llegar. La realidad es que llegó, y otro año más que pasó.
Pero ha sido desde el 2006, tras nacer Iciar, cuando menos ha durado un año. Creo que hay alguien que se ríe de mí dándole vueltas a la tierra a toda velocidad, con las agujas del reloj a toda máquina, haciéndome creer que la vida sigue el mismo ritmo que antes. Pero a mí no me engaña!!!!.
Mi padre siempre ha dicho que la vida no es nada, un soplo. Que cuando te quieres dar cuenta ya eres viejo. Me había parecido un exagerado, pero ahora le entiendo. A mi madre siempre le he oído decir, refiriéndose a personas mayores, que eran "muy jóvenes", y no le acababa de entender. Ahora ya le entiendo también.
Resumiendo, que ahora la vida pasa a un ritmo que no se ve, que con mi edad soy muy joven para un viejo y muy viejo para un joven, que ahora un año se pasa tan rápido como antes un mes, y que hay que saborear cada momento, cada minuto, porque la vida no es eterna. Qué fácil es la teoría y qué difícil llevarlo a la práctica.
Qién no se cambiaría por volver a tener 18 y, en mi caso, escuchar a los hombres G y lo que significaba entonces un año, cuando tocaba esta canción con mi guitarra. Ojalá pudiéramos parar el tiempo...aunque sólo fuera un año.
-----------------
Hoy hace un año
las calles frías me han visto pasar
las niñas bajan por la cuesta de uniforme
la gente corre y la lluvia está empapando el parque
pero hoy me has hecho daño
hoy estoy llorando
los autobuses pasan salpicando y no te veo bajar
un olor a ciudad mojada me está asfixiando y tú no llegarás
.......
.......
ya no volverás a verme jamás
las huellas en el parque se borrarán
ya puedes cerrar los ojos
ya puedes besar a otro
no hace falta que te escondas
porque hoy hace un año
y ya no no no te llamaré
1 comentario:
Hola Jorgito...cuántos recuerdos...Hoy hace un año....yo daría también lo que fuera por volver por unos instantes a alguno de aquellos conciertos...y a aquella edad....¿recuerdas en la plaza de Toros de Alicante?
En fin...gracias por hacerme recordar...besos...muchos...
Publicar un comentario